Pese a que anunciaron que no continuarían con los antígenos aleatorios, siguen los testeos en la frontera, luego de la amenaza de paro en Aduanas Chilenas, en desacuerdo con el potencial peligro que implicaba dejar pasar a argentinos portadores del virus. Viajeros protestaron por esperas de hasta seis horas y clausura de los baños. “Cuando ingresamos, nadie tomó la temperatura, tampoco había indicios de ninguna desinfección”.
Esta semana, la frontera con Chile, específicamente el tránsito en ese país, tuvo el foco de las miradas cuando dos colectivos fueron “rebotados” luego de que dos pasajeros dieran positivo a coronavirus en un testeo de antígenos aleatorios.
Esto sucedió durante la noche del martes y ante la negativa de las autoridades de frontera, los colectivos de la empresa Taqsa que iban rumbo a Tierra del Fuego debieron retornar hacia Río Gallegos, donde los viajeros hicieron noche gracias a la intervención de la Municipalidad.
Los antígenos aleatorios no estaban contemplados en medidas que hubieran sido coordinadas entre ambos países, por el contrario, el protocolo para el ingreso de extranjeros a Chile establece la presentación de un PCR negativo y el certificado del esquema completo de vacunación.
Por eso, de inmediato, desde el lado argentino se pidió la intervención de la Cancillería, que logró destrabar la situación en negociaciones bilaterales.
Así fue que el director de Migraciones en Santa Cruz, Gonzalo Chute, confirmó a La Opinión Austral que un día después del bloqueo de los colectivos la medida había quedado sin efecto porque no se ajustaba a los protocolos para el tránsito dentro del mismo país argentino, ya que se trataba de viajeros rumbo a Tierra del Fuego.
Sin embargo, el acuerdo de partes duró poco, ya que luego de que el seremi de Salud, equivalente al ministro de Salud argentino, ordenara el cese de los antígenos en las fronteras, el personal de Aduanas amenazó con realizar un paro, en desacuerdo con el potencial peligro que implicaba dejar pasar a argentinos que podrían ser portadores del virus.
La medida de fuerza nunca fue anunciada oficialmente, por lo que en Migraciones se mantenían alertas a cualquier novedad, aunque finalmente el anuncio previsto para el viernes nunca llegó.
Lo que sí sucedió fue que surgió una clara contramarcha del lado chileno, ya que durante la jornada continuaron con la solicitud de antígenos sorpresivos a los pasajeros.
“Los testeos aleatorios siguen, pero todavía no saben con qué criterios y no hay nada oficial. Es decir que los están haciendo, pero no están seguros si van a poner una cantidad máxima por día, si se lo van a hacer a colectivos o cuál va a ser el criterio. No tenemos nada.
Fuentes consultadas por La Opinión Austral indicaron ayer que “los testeos aleatorios siguen, pero todavía no saben con qué criterios y no hay nada oficial. Es decir que los están haciendo, pero no están seguros si van a poner una cantidad máxima por día, si se lo van a hacer a colectivos o cuál va a ser el criterio. No tenemos nada.
Los hacen en San Sebastián y en Monte Aymond, pero con el compromiso de reducirlos al mínimo posible”.
Según conoció este diario, ayer se habría realizado alrededor de una veintena de testeos, pero esta no fue la única situación que generó incertidumbre, sino que hubo demoras extremas
El móvil de LU12 AM680 recorrió ayer la zona y viajeros aseguraron que aguardaban hacía horas por la apertura de las oficinas.
Es que, aparentemente, el personal advirtió que no atendía por desinfección, lo que duró hasta pasadas las 18:30 horas.
Sin embargo, “cuando ingresamos, nadie tomó la temperatura, tampoco había indicios de ninguna desinfección. Supuestamente cerraban por desinfección por protocolo. La gente esperando afuera con criaturas, personas mayores”, esto sin contar con que no había baños abiertos.
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